Por Mauro Castagno Ayala
A.- Consideraciones Generales.-
Previo a toda consideración de fondo, resulta esencial tener muy en claro que la definición que adopte nuestra organización sobre la forma de participar en las próxima elecciones municipales (desde dónde y con quién), si bien es importante en lo inmediato, en ningún caso constituye una resolución estratégica para nuestro movimiento. Sin perjuicio de lo anterior, y cualquiera sea la opción que decidamos adoptar, ésta debe ser coherente con nuestro proyecto político, es decir, potenciar que seamos un instrumento para la unidad de la izquierda, unidad que debe construirse bajo los principios socialistas, democráticos y revolucionarios del allendismo.
B.- Las Opciones Políticas.-
Luego de haber decidido nuestra participación en las elecciones municipales, y habiendo adoptado el acuerdo de no aceptar el pacto por omisión que está negociando el Juntos Podemos (PC, PH e IC) con la Concertación, nuestras opciones frente a las próximas elecciones municipales son las siguientes:
Sumarnos a la lista del Juntos Podemos, solicitando formalmente nuestra inclusión en ese Pacto Electoral, con todos los derechos y obligaciones, proponiendo candidatos para Alcaldes y concejales, pero dejando expresamente establecido que nuestra organización no va a respetar la omisión que se pacte con la Concertación, y en los lugares en dónde el Juntos Podemos se omita, nosotros vamos a llamar a votar por los candidatos de izquierda (propios o de otras listas y pactos);
Sumarnos a la lista de colectivos y organizaciones que están por levantar candidaturas independientes (MPMR, Revista Punto Suspensivo, etc.) como punto de partida para la refundación de la izquierda:
No sumarnos a ninguna de las dos iniciativas, y limitar nuestra participación electoral al trabajo y apoyo expreso a candidatos individuales –sin importarnos si son parte de la lista del Juntos Podemos o de las candidaturas independientes- tales como Claudina Núñez en P.A.C, Hugo Gutiérrez en Estación Central, y otras similares.
Cada una de estas opciones tiene aspectos positivos y negativos, pero dado que son incompatibles entre sí, debemos optar sólo por una, decisión que tal como dijimos antes, debe ser adoptada considerando básicamente los aspectos de fondo de nuestro proyecto político. Además debemos considerar también, que nos interesa que nuestra participación en este proceso electoral nos permita fortalecernos como organización, aumentar nuestra visibilidad, y en definitiva avanzar en nuestra consolidación como actor político relevante.
En ese sentido, el vincularnos electoralmente con fuerzas que definen su propuesta política y construyen su identidad a partir de la antagonización con el PC, claramente no parece el camino más adecuado para construir la unidad de la izquierda. Cualquiera sea nuestra opinión sobre el actuar político del PC en los últimos años, no es admisible negar su calidad de “partido de izquierda”, ni pretender excluirlo de la construcción de un proyecto que agrupe a las fuerzas progresistas y revolucionarias. Lo fundamental es atraer al PC y a todas las demás fuerzas política a posiciones más radicales, coherentes con lo que nosotros denominamos “allendismo”. Es evidente que la exclusión a priori de cualquier actor político tradicionalmente vinculado a la izquierda chilena –incluso socialistas y hasta sectores del partido radical- es incompatible con un proyecto de unidad.
Nuestro propósito en este ámbito debe ser claro: nosotros creemos en la necesidad imperiosa de construir un proyecto de izquierda nacional y con vocación de poder, capaz de conducir el país y efectuar las transformaciones políticas sociales y económicas que nuestro pueblo necesita, y estamos convencidos que la figura que convoca a todos los movimientos y organizaciones de izquierda es la del compañero presidente Salvador Allende, y el proyecto socialista, democrático y revolucionario que él encarnó, y del cual nosotros nos sentimos continuadores, y que no admite exclusiones a priori de ninguna especie.
Por otra parte, nuestra participación en la lista del Juntos Podemos, si bien tiene la ventaja de darnos mucha visibilidad, y posicionar a nuestra organización junto a los principales partidos de la izquierda legal, presupone que tanto el PC, el PH y la IC acepten nuestra posición en el sentido de rechazar el pacto por omisión, y de llamar a trabajar y apoyar a los candidatos de izquierda en los lugares en donde el pacto Juntos Podemos no lleve candidato. Si los integrantes del Pacto aceptan nuestra posición, sin duda éste debiera ser nuestro espacio natural para participar en las elecciones, por cuanto estaríamos en condiciones de influir con nuestras propuestas en los que son hoy día los actores más relevantes de la izquierda chilena. El temor de algunos en el sentido que pactar con el PC sea transformarse en una suerte de “vagón de cola” de las políticas comunistas, carece de todo fundamento, por cuanto en la medida que tengamos planteamientos y políticas claras, coherentes y acertadas seremos nosotros los que influenciaremos en las políticas del PC y de los demás actores de la izquierda.
Sin embargo, es muy probable que nuestras condiciones para integrarnos al Pacto Electoral del Juntos Podemos sean rechazadas. Frente a ese escenario, nuestra opción lógica sería la de apoyar en distintas comunas a candidatos de izquierda, tanto para concejales como para Alcaldes. Esta opción nos permitiría sin duda articularnos como un eje efectivo de la unidad de la izquierda, por cuanto nos vincularía a candidatos y organizaciones tanto del Juntos Podemos, como de las candidaturas independientes. Sin embargo, perdemos toda posibilidad de posicionarnos como una fuerza política relevante y visible.
C.- Proposiciones Concretas.-
En razón de lo expuesto precedentemente, propongo:
1.- Que el movimiento G-80 saque una declaración pública llamando a todas las fuerzas y colectivos de izquierda a participar en las próximas elecciones municipales conformando una sola lista común, sin exclusiones, ni omisiones de ninguna especie. De esta manera dejamos de manifiesto a todos los actores políticos de la izquierda nuestra profunda vocación unitaria.
2.- Si la lista unitaria no es posible –cuestión que como sabemos es más que probable- definir en el más breve plazo nuestra incorporación al Pacto Electoral del Juntos Podemos con plenos derechos y atribuciones, dejando expresamente establecido que nosotros no vamos a suscribir el pacto por omisión, y que en los lugares en donde este Pacto no lleve candidatos a Alcaldes, nosotros llamaremos a votar por candidatos de izquierda, pertenecientes a G-80 o a otros pactos electorales.
3.- Si el Pacto Electoral del Juntos Podemos no acepta nuestra propuesta, definiremos un conjunto de candidatos, tanto a Concejales como a Alcaldes a los que apoyaremos públicamente y por los cuales trabajaremos, sumándonos a los respectivos equipos de campaña. Ni aún en este escenario me parece acertado sumarnos formalmente a la lista de candidaturas independientes que impulsa el MPMR y otros colectivos, por cuanto estaríamos avalando la construcción de un proyecto político sectario y excluyente.
4.- En uno u otro caso, propongo que G-80 lleve (o proponga al Pacto que eventualmente integre) candidatos, tanto a concejales como a Alcalde en aquellas comuna en donde tengamos trabajo efectivo de base. Me parece que el compañero Alejandro debe ser postulado como Alcalde por Ñuñoa, y al menos Grisa y Sergio deben ser postulados como candidatos a concejales por la misma comuna (entiendo que hay otra compañera con trabajo social de base en la Comuna, pero desconozco mayores antecedentes). Este esfuerzo de levantar candidaturas ya sea al interior de Pacto, como eventualmente fuera de él, se justifica en el entendido que nos permitiría desarrollar trabajo de base en una Comuna en la que ya tenemos una presencia incipiente.
Santiago, otoño de 2008.-
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